Por una educación (y cultura) emprendedora

21 de marzo de 2013
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Por una educación (y cultura) emprendedora

Según el Decreto 123/2012, de 02/08/2012 de Castilla-La Mancha, se procede incluir una nueva materia optativa en la etapa de Educación Secundaria Obligatoria, con el nombre de Taller de iniciación a la actividad emprendedora y empresarial. Los objetivos de esta nueva materia aparecen descritos de la siguiente manera:

a) Explicar y transmitir con rigor el papel del empresario, y su función decisiva en la creación de riqueza y generación de puestos de trabajo, dentro de un sistema de mercado.

b) Fortalecer los vínculos entre el mundo de la empresa y el sistema educativo. Los empresarios podrán implicarse en el esfuerzo por transmitir el valor de su actividad y fomentar actitudes emprendedoras en todos los niveles del sistema educativo.

c) Fomentar e incorporar el concepto de ética empresarial como parte esencial del currículo, asociado a todas las disciplinas formativas.

d) Diseñar materiales de educación para el profesorado en estas disciplinas, que favorezcan que los formadores sean conocedores de la realidad empresarial, de la figura del empresario y que transmitan actitudes emprendedoras al alumnado.

e) Impulsar la creación de módulos prácticos y teóricos de creación de empresas en todo el sistema educativo no universitario.

f) Favorecer la integración de la enseñanza académica en todos sus ámbitos con una formación práctica que permita al alumnado que haya finalizado los estudios del sistema educativo no universitario, incorporarse al mercado de trabajo.

A partir de esta información, recogemos aquí un nuevo artículo, firmado por Miguel Ángel Heredia, en el que el autor reflexiona sobre la necesidad de formar a nuestros alumnos, futuros ciudadanos, en este área.

Sin más, esperando recoger vuestras opiniones sobre la necesidad de incluir este tipo de contenidos en el currículo ordinario, os dejamos con el texto del artículo.

Por Miguel Ángel Heredia

Decía que una reforma y revisión del sistema educativo debía contemplar, entre muchos otros aspectos, y en lo que se refiere a los alumnos, la potenciación de determinados valores como el esfuerzo, la responsabilidad, la implicación… de algunas materias, como los idiomas, y de algunas habilidades como la comunicación, la creatividad, el trabajo en equipo, la educación emocional, la cultura de emprender…

Quiero referirme aquí a esta última y debo reiterar que no hablo de asignaturas nuevas, sino de estrategias metodológicas que enlazan con esos valores y con esas habilidades y destrezas. Reflexiono pues sobre la necesidad de trabajar estratégicamente en la capacitación de personas emprendedoras e innovadoras, facilitando entornos educativos motivadores y estimulantes que faciliten la generación de proyectos que lleven implícitos el desarrollo, la creatividad, la imaginación; de educar a jóvenes que puedan vislumbrar nuevas ideas, oportunidades de cambio y recursos útiles y valiosos en el diseño y construcción de proyectos emprendedores, capaces de comprometerse con una sociedad necesitada de nuevos retos empresariales, que posibiliten la formación integral de la cultura del emprendimiento.

No nos confundamos de nuevo y recurramos a la crítica fácil que nunca aporta nada y enreda todo. No hablo de educar para que todos sean empresarios (así define la RAE estos conceptos: empresa, “acción o tarea que entraña dificultad y cuya ejecución requiere decisión y esfuerzo”; emprender, “acometer y comenzar un empeño si encierra contrariedad”), hablo de aproximar el sistema educativo a la realidad, al contexto al que el estudiante se va a enfrentar cuando salga de la “urna” en la que estamos empeñados en que permanezca. La diferenciación estudiante, trabajador, empresario, funcionario… es una división terminológica que no se sostiene, so pena de que pensemos y trasmitamos (más peligroso) que ni el estudiante, ni el funcionario ni el empresario trabajan, que estudiar no es trabajar y que una cosa es aprender (estudiar) y otra hacer (trabajar).

Hablo de tomar conciencia de la relación existente entre las situaciones cotidianas en las que deben asumirse responsabilidades, superar dificultades, perseguir metas, gestionar el tiempo, planificar los quehaceres diarios… con las actividades que se realizan al frente de una organización ( aprendizajes relacionados con actitudes y competencias como la iniciativa, la asunción de riesgos, la creatividad) como del uso continuo de conocimientos instrumentales básicos: comprensión y expresión oral y escrita, destrezas comunicativas, razonamiento matemático, cálculo mental y realización de estimaciones, operaciones con las reglas básicas y medidas, entre otros.

Y de desarrollar habilidades personales y sociales que faciliten el trabajo en equipo y la asunción de responsabilidades compartidas, así como la resolución dialogada de conflictos. Y, como aconseja la Comisión Europea, se trata de un proceso de aprendizaje que es preciso incorporar desde los primeros cimientos del sistema educativo, integrado en las propuestas educativas de los distintos niveles y ciclos formativos. “Que se promueva el emprendimiento como factor clave para la competitividad, destacando la importancia de impulsar una cultura europea del emprendimiento a través del fomento de la mentalidad adecuada y de las competencias relacionadas con el mismo”.

Y de estimular la confianza y seguridad en las propias capacidades y realizaciones personales, promoviendo la motivación de logros acorde con ellas y mejorando los procesos de autoconocimiento, autoestima y relación social.

¿O preferimos seguir con nuestra manía proteccionista consistente en mantener a la escuela aislada de su entorno real, de su contexto social?

En este sentido, y conscientes de su necesidad, nuestra Fundación acaba de presentar un programa sobre la escuela emprendedora, sabedores como somos de lo importante que es trasmitir a nuestros estudiantes la capacidad de emprender como un reto personal, basado en la habilidad para transformar ideas y hacer realidad ilusiones y proyectos.

¿Sentido común?

4 Comentarios

(SM no se hace responsable de los comentarios realizados por los usuarios).
jm.Durana 22 de marzo de 2013

Personalmente añadiría otra materia sobre todo en Primaria que podría ir junto a emprender, la de creatividad, una materia de creatividad.
Y preparar a losprofesores para que no corten las ideas, las frases de los niños, que preparen a los niños para trabajar en grupitos, bajo un proyecto, donde realicen su trabajo en movimiento lúdico. Un entorno de creatividad.

Mª Dolores Morales 24 de marzo de 2013

Tal y como está diciendo usted en su artículo deberíamos incentivar e incrementar la docencia en una asignatura que desarrolle al emprendedor…..desgraciadamente esta asignatura ya existe y se denomina TECNOLOGÍAS, y su futuro en la reforma educativa que se avecina es su desaparición en Bachillerato y disminución horaria en secundaria.. Curiosamente ningún partido en el Gobierno, ni siquiera algunas Universidades conocen lo que desarrolla esta asignatura, asignatura que se imparte de manera fundamental en la mayoría de paises desarrollados ( Gran Bretaña, Francia, EEUU,….Mire los objetivos, contenidos y procedimientos que desarrolla esta asignatura en Secundaria y Bachilleratoy quedará sorprendido conla coincidencia de lo que usted propone-y cito textualmente-
” Quiero referirme aquí a esta última y debo reiterar que no hablo de asignaturas nuevas, sino de estrategias metodológicas que enlazan con esos valores y con esas habilidades y destrezas. Reflexiono pues sobre la necesidad de trabajar estratégicamente en la capacitación de personas emprendedoras e innovadoras, facilitando entornos educativos motivadores y estimulantes que faciliten la generación de proyectos que lleven implícitos el desarrollo, la creatividad, la imaginación; de educar a jóvenes que puedan vislumbrar nuevas ideas, oportunidades de cambio y recursos útiles y valiosos en el diseño y construcción de proyectos emprendedores, capaces de comprometerse con una sociedad necesitada de nuevos retos empresariales, que posibiliten la formación integral de la cultura del emprendimiento.)”

Maria Helena Jones 09 de marzo de 2014

Muy acertado su articulo. Creo que en la escuela puede un alumno explorar el mundo del emprendimiento y la innovacion a taraves del emprendimiento social. Usted que opina?

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