Beneficios del deporte para alumnos con TDAH

03 de diciembre de 2013
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Beneficios del deporte para alumnos con TDAH

Antes de comenzar a leer este artículo, una recomendación: ante cualquier tipo de duda sigue las instrucciones de tu médico o psicólogo. En esta entrada solo cuento una experiencia real que me ha sido transmitida por una compañera de trabajo y que me ha resultado interesante, pero en ningún caso y bajo ninguna circunstancia se deben dejar de lado las instrucciones de los profesionales de la salud.

Una vez realizada la aclaración anterior, me gustaría exponer en este artículo una experiencia que me ha llegado a través de una compañera de trabajo, de profesión periodista pero que, tras recibir hace años un diagnóstico de Altas Capacidades para su hijo, al cual se le realizaron pruebas psicopedagógicas para dar con la razón del fracaso escolar que presentaba, decidió comenzar a estudiar Psicología para entender mejor las necesidades de su hijo y poder afrontar de esta manera con las mejores garantías el problema que presentaba.

La cuestión es que esta compañera, cuyo marido es de nacionalidad norteamericana, tuvo que emigrar durante una temporada a Estados Unidos por cuestiones de trabajo, y fue allí donde comenzó una auténtica odisea en lo referente a la educación de su hijo cuyo fin solo pudo avistar gracias a la concatenación de una serie de afortunadas casualidades.

El primer problema importante que tuvo fue cuando el orientador psicopedagógico de la escuela en la que su hijo cursaba estudios primarios  se puso en contacto con ella para indicarle sus sospechas ante la incapacidad que supuestamente mostraba el niño para concentrarse y seguir las dinámicas que se realizaban dentro del aula. El diagnóstico que le ofrecieron, casi de manera inmediata, fue el de Déficit de Atención por Hiperactividad (TDAH), y la única solución factible para su problema, si no querían tener que buscar un nuevo colegio, era el de comenzar a medicar al niño para conseguir aplacar sus nervios y lograr mejorar su capacidad de concentración.

Hasta aquí, en el caso de que el diagnóstico se hubiese realizado correctamente, poco se podría decir, pero teniendo en cuenta que las últimas estadísticas en Estados Unidos indican que aproximadamente la décima parte de la población en edad escolar está diagnósticada con TDAH, mi compañera comenzó a plantearse seriamente buscar otro centro de estudios en el que no le obligasen a medicar al niño, tal vez con una ratio de estudiantes por clase menor, y en el que la enseñanza fuese un poco más personalizada y partiese del conocimiento de las características del alumno. Mientras tanto, obligada por el centro y por el diagnóstico que le habían entregado, comenzó a medicar al niño, obteniendo como resultado que tras consumir la medicación había un período de unos minutos en los que este se alteraba muchísimo, para entrar después en una fase en la que se mostraba mucho más tranquilo.

Prevalencia del diagnóstico del TDAH por estado.  Tomado de http://www.cdc.gov/ncbddd/Spanish/adhd/data.html

Prevalencia del diagnóstico del TDAH por estado.
Tomado de http://www.cdc.gov/ncbddd/Spanish/adhd/data.html

Tras una búsqueda bastante complicada, consiguieron localizar un centro en el que admitieron a su hijo sin la premisa de tener que medicarlo todos los días, y fue en este colegio donde conocieron al tutor que les ayudó a mejorar de manera muy significativa tanto el comportamiento del niño como sus calificaciones en todas las áreas (en las que ahora tiene un rendimiento excelente muy por encima de la media). Este profesional, un sargento recién incorporado a la función docente tras haber servido en Afganistan, se puso en contacto con mi compañera para comentar con ella que en el ejército de los Estados Unidos existía una gran cantidad de soldados con características muy parecidas a las de su hijo, y que en esos casos el “tratamiento” que les proporcionaban, lejos de ser farmacológico, consistía en obligarles a hacer una mayor cantidad de ejercicio que al resto de sus compañeros, con lo que lograban mejorar su capacidad de concentración para llevar a cabo las diferentes tareas que les encomendaban.

Este profesor ofreció un trato a mi compañera: tres veces al día (antes de comenzar las clases, a mediodía y tras acabar el colegio) realizaría junto con el niño una serie de carreras cortas alrededor del colegio, y tras un período de tiempo lo suficientemente largo como para poder confrontar los resultados, se volverían a sentar para estudiar si los resultados académicos y de comportamiento del niño habían mejorado.

Mi compañera, impresionada por lo que este profesor le contaba, comenzó a investigar sobre las bases farmacológicas de los tratamientos que se ofrecen a los alumnos con TDAH, y no tardó mucho en descubrir que muchos de estos medicamentos están clasificados como estimulantes, de manera que algunos contienen dosis de sustancias como pueden ser las anfetaminas,  cuyo fin es afectar a las señales químicas que se producen en el sistema nervioso central, de manera que lo estimulan hasta un momento en el que este se satura y responde rebajando la capacidad de respuesta del medicado, que a partir de ese momento y mientras dura el efecto de la medicación se muestra mucho más tranquilo. Un ejemplo de los tipos de medicamentos que se ofrecen en USA para el tratamiento del TDAH se puede consultar en la siguiente dirección: http://kidshealth.org/teen/en_espanol/mente/ritalin_esp.html

A continuación, tampoco le costó mucho investigar sobre las consecuencias sobre el sistema nervioso central cuando se realiza algún tipo de ejercicio físico, y no tardó en llegar a la conclusión en que los efectos que se consiguen pueden ser parecidos puesto que mediante la práctica de ejercicio se liberan de manera natural en el sistema circulatorio algunas sustancias, como la dopamina, que producen una sensación de bienestar que ayuda a las personas a centrarse mejor en las tareas, al tiempo que el simple agotamiento que supone practicarlos evita que durante un tiempo se sienta la necesidad de moverse de manera compulsiva tal y como ocurre con la mayoría de los alumnos con TDAH. (Liberación natural de dopamina por ejercicio físico: http://www.ehowenespanol.com/liberar-dopamina-naturalmente-como_64823/ y Efectos de la dopamina en el sistema nervioso: http://etimologias.dechile.net/?dopamina).

Como podéis imaginar, los resultados no tardaron en llegar, y al poco de comenzar a realizar estas carreras el hijo de mi compañero comenzó a mostrar un mejor comportamiento dentro del aula, estaba más centrado y, finalmente, sus calificaciones fueron mejorando hasta llegar a ser excelentes a día de hoy.

Tras un largo período en tierras norteamericanas mi compañera y su marido decidieron volver a España, y es aquí donde su hijo está cursando el Bachillerato Americano, con unas calificaciones que están muy por encima de la media y con la sana costumbre de salir a hacer running de manera diaria, algo que lógicamente no solo le ayuda a centrarse sino que le permite mantener un buen tono físico.

Me indica mi compañera que, cuando el chaval se siente estresado, sencillamente ha adquirido la costumbre de salir a hacer un poco de carrera para tranquilizarse.

Vuelvo aquí a comentar lo que dije en las primeras líneas de esta entrada: la confianza que se ha de tener en los profesionales de la salud tiene que ser absoluta y en ningún caso se debe evitar seguir sus indicaciones para buscar rutas alternativas y no científicas a los problemas que nos ayudan a solucionar, pero, teniendo en cuenta lo anterior, y pensando (creo que con bases para ello) que hay intereses creados por la industria farmaceútica en USA para que cada vez se den en mayor número diagnósticos de TDAH con los beneficios en la venta de tratamientos que esto les depara, creo que poco o nada puede perjudicar el ejercicio ante este tipo de problemas y, quién sabe, es posible que a muchos de nuestros alumnos esto les pueda ayudar como lo ha hecho con el hijo de mi compañera de trabajo.

 

2 Comentarios

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Elena 30 de enero de 2014

Me ha parecido interesante el articulo,nunca pensé que a una actividad casi descontrolada se tuvieran resultados con una mayor actividad y además deportiva, como creo que el ejercicio no viene mal, se puede probar, siempre teniendo en cuenta las prescripciones de los expertos.

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