¿Qué hacer ante…? El niño que no escucha a sus compañeros

21 de mayo de 2015
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¿Qué hacer ante…? El niño que no escucha a sus compañeros

El niño que no escucha a sus compañeros

El caso

María es una niña de nueve años que cursa 2º curso del 2º ciclo de Primaria. Es una alumna buena que siempre hace sus deberes y que participa mucho en clase. Sus notas son muy brillantes y sus ejercicios suelen ser de los mejores de toda la clase.

Sin embargo, a la profesora de Lengua le preocupa especialmente el hecho de que no quiere desarrollar una habilidad humana y comunicativa esencial: escuchar a sus compañeros.

La verdad es que escucha a todos los profesores con respeto. Pero, cuando se trata de escuchar a sus compañeros, es distinto. Es muy competitiva y quiere imponer el juego, el tema o el modo de llevar a cabo una actividad.

La profesora ya ha hablado con ella para advertirle que escuchar es una habilidad tan importante como la de hablar bien, escribir bien o leer bien. María dice que sí, que es verdad pero, luego, no sabe o no puede llevarlo a la práctica.

¿Qué podemos hacer?

La profesora de Lengua no debe renunciar al objetivo que se ha marcado. Para María es tan importante escuchar como el resto de habilidades comunicativas y humanas. De hecho, sin esa habilidad no profundizará en el resto.

La mejor forma de actuar con ella es incidir en clase en la importancia de la comprensión oral. La profesora dedicará varias sesiones a enfatizar su importancia y a demostrar mediante ejemplos que es una destreza humana necesaria.

Como el problema de María es que no escucha a sus iguales, podremos plantear actividades como las siguientes:

– La mitad de la clase entrevistará a la otra mitad sobre sus gustos, aficiones, películas preferidas. A María le tocará entrevistar a un compañero.

– Un niño contará una experiencia o un cuento durante unos minutos al resto de la clase. Los demás tomarán nota y resumirán por escrito lo que ha dicho. La profesora seguirá de cerca el resumen de María para ayudarla y, al final, elogiar lo bien que ha escuchado.

– Un niño nos hablará de la última excursión que ha hecho y los demás niños lo dibujarán y pintarán intentando reproducir el mayor número de detalles posibles. Al igual que en la propuesta anterior, la profesora ayudará a María para que pueda ser elogiada en público.

El niño que es muy inflexible

El caso

Víctor es un alumno de 11 años que cursa 2º curso del 2º ciclo de Educación Primaria. Procede de un status social y económico bajo y su rendimiento escolar no es bueno. Sin embargo, lo que más preocupa a su tutora es su inflexibilidad. Sobre todo con los demás.

Víctor es terco y tiene actitudes bastante cercanas al fanatismo y a la intolerancia. Es seguidor, como su padre, de un equipo de fútbol y utiliza su pasión por ese deporte como una razón de vida. A los que no son de ese equipo los maltrata verbalmente y, alguna vez, incluso físicamente.

La tutora está preocupada porque su inflexibilidad le está llevando a todos los terrenos. Le desconcierta que haya varias soluciones para un problema o que se admitan distintas opiniones.

La tutora ha llegado a hablar con los padres y, la verdad, es que ha salido entendiendo lo que le pasa a Víctor. Es como ellos.

¿Qué podemos hacer?

Efectivamente, el sistema educativo exige que la educación actual que se dé a los niños y adolescentes recoja también contenidos transversales como la tolerancia.

Sin el ejemplo, como se ve, de los padres de Víctor, la tutora tiene una dificultad añadida. Sin embargo, debe ofrecer al niño, conjuntamente con otros profesores, una visión de la vida más rica en matices y más satisfactoria en todos los aspectos.

Un ejercicio que la tutora puede llevar a cabo en el aula y luego dialogar y reflexionar a solas con Víctor es el de considerar distintos puntos de vista ante un mismo problema.

La tutora, así, podría narrar un cuento o una anécdota y pedir a los niños que, por escrito, redacten cómo vería esa situación un personaje secundario que aparece en lo narrado. Este ejercicio va a exigir que Víctor tenga que ponerse en el lugar de una o varias personas, con criterios distintos a los suyos, y que tenga que tener diferentes perspectivas.

Víctor todavía es un niño pero para evitar que se convierta en un radical propondremos con este tipo de ejercicios que contrarreste su egoísmo con la valoración de la opinión de los otros. La educación en valores exige que atendamos esta
necesidad educativa.

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