Cómo hacer una buena selección bibliográfica para tu centro educativo

21 de diciembre de 2015
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Cómo hacer una buena selección bibliográfica para tu centro educativo

Si anteriormente te hablamos del papel esencial de las bibliotecas escolares en la promoción de la lectura, hoy despejaremos dudas sobre cómo elegir los fondos bibliográficos para tu biblioteca de centro, un lugar propicio al que tanto alumnado como profesorado acudan para documentarse, así como para descubrir y solicitar lecturas, además de participar en actividades lúdico didácticas.

En primer lugar, será imprescindible que el personal cualificado que se encargue de la selección tenga en cuenta los intereses y necesidades de toda la comunidad educativa y trabaje en coordinación con el equipo docente si se aspira a resultados idóneos. Para motivar el aprendizaje e inculcar el hábito de la lectura de forma duradera, no solo hay que enseñar a leer, sino también abrir los ojos hacia las infinitas posibilidades y beneficios que la lectura puede brindar a aquellos que la disfrutan, es decir, mostrar por y para qué leer. Para ello, y tomando como modelo el Manifiesto de la UNESCO a favor de las bibliotecas públicas de 1994, debemos ofrecer a niños y niñas libros de calidad que despierten su imaginación, creatividad e inventiva, estimulen el pensamiento crítico y la reflexión, muestren valores éticos y morales para la realización personal, animen a descubrir temas y aficiones nuevas que construyan su futuro, desarrollen la inteligencia emocional y el auto conocimiento, revelen elementos culturales, científicos y tecnológicos de ayer y hoy, fomenten el gusto estético, etc.

Veamos otras valoraciones necesarias a continuación:

Criterios generales para seleccionar la bibliografía

  • Mantener la proporción entre fondo de ficción y fondo de consulta. Se aconseja dedicar un 40 % del volumen bibliotecario para el primero, y el  60 % restante para obras multidisciplinares de conocimiento.
  • Tener en cuenta otros tipos de materiales y soportes, además de libros, como revistas, manuales, libros electrónicos, CDs y DVDs, podcasts, diapositivas, aplicaciones informáticas, mapas, juegos de mesa…
  • Ordenar contenidos por áreas de conocimiento y tener en cuenta el temario y los objetivos de los diferentes departamentos del centro escolar.
  • No olvidar materiales que estimulen el lado crítico, creativo y artístico del alumnado.
  • En la variedad está el gusto: introducir diversos géneros literarios, más allá del narrativo, como poesía, teatro, cómic, novela gráfica, ensayo, etc.
  • Lo mismo para la sección de consulta con enciclopedias generales y especiales por rangos de edad, diccionarios de lengua española y bilingües, de sinónimos y antónimos, etimológicos, técnicos, por materias, etc., atlas geográficos, biografías, anuarios nacionales e internacionales, cronologías, publicaciones oficiales…
  • Se aconseja realizar encuestas entre el alumnado para conocer sus gustos y aspiraciones y escuchar sus sugerencias a la hora de añadir nuevos materiales.
  • La oferta temática será lo más amplia y variada posible en argumentos y conflictos de las obras de ficción.
  • Incluir material que tenga en cuenta la diversidad del alumnado y sus necesidades especiales.
  • Comprobar el rigor científico, la objetividad y actualidad de los libros que se suman a los fondos.
  • Jamás obviar la calidad literaria de lo que se incorpora a la biblioteca.

Criterios formales

  • El tamaño y peso de los libros ha de ser adecuado en relación a la edad a la que se destina.
  • Comprobar que la encuadernación es de calidad y, por tanto, más duradera.
  • El tamaño de la letra, el vocabulario y la sintaxis de las obras han de ser coherentes con la edad del público a la que se destinan.
  • Cuidar el aspecto gráfico de los materiales, especialmente de aquellos dirigidos a edades tempranas: fotografías e ilustraciones que complementen el texto, con formas y colores que despierten la imaginación y el interés del lector, y no resulten ofensivas.
  • Examinar el diseño de cubierta, el tipo de papel, maquetación, prólogo, notas y bibliografía de las obras que se desean adquirir.
  • Los libros de consulta deben contar con un índice en su interior para facilitar la búsqueda de información.
  • Elegir tipos de libros que sorprendan y alienten el desarrollo cognitivo y creativo (libros carrusel, libros pop up, libros en 3D, dioramas…).
  • Los contenidos, sobre todo en libros de conocimiento, han de ser actualizados. Se recomiendan ediciones recientes.
  • El texto siempre ha de estar acorde con la competencia lectora de los alumnos.

Criterios por edades

Otro aspecto muy importante en la elección de material bibliográfico radica en saber qué tipo de lectura es la apropiada para cada edad. Por ejemplo, lectores de 6 años no aprecian ni aprenden con aquello que sí llama la atención de los lectores de 13 años.

  • De 2 a 5 años: conocida como etapa prelectora o Educación Infantil, es el momento en el que niños y niñas entran en contacto con los libros. El lenguaje toma forma y significado, la expresión oral se va perfeccionando y el vocabulario se multiplica. En este periodo, niños y niñas se sienten atraídos por la imagen mucho más que por el texto, por lo que se aconsejan cuentos y álbumes ilustrados de vivos colores y grandes letras. Cartón, tela, plástico, fieltro y madera son algunos de los materiales preferidos más allá del papel. Los libros con luces y sonidos también son muy apreciados. En cuanto a los contenidos, se recomiendan conceptos simples como letras de abecedario, números, colores, formas…, junto a narraciones cortas con un lenguaje sencillo y musical. Por ejemplo, pictogramas, cuentos de hadas, adivinanzas, trabalenguas, nanas, libros sobre animales, puzles, estaciones, días de la semana, meses del año, poemas, etc. En definitiva, material útil para el desarrollo cognitivo, sensorial y emocional del niño.
  • De 6 a 8 años: en esta etapa pueden sumarse ya los relatos de aventuras y suspense, aunque de argumento corto, sencillo y con pocos personajes. El buen humor y el final feliz no deben faltar. En cuanto a la forma, imágenes y dibujos siguen siendo imprescindibles para captar la atención del lector ya ayudarle a seguir la historia. A esta edad entienden la diferencia entre lo que está bien y lo que está mal, y se interesan por situaciones cotidianas, elementos fantásticos, máquinas y animales, ambientes cercanos como el cole o el parque, junto a historias de lugares remotos, álbumes ilustrados y los cuentos de hadas, entre otros. Las primeras enciclopedias, libros de experimentos fáciles y libro juegos son algunos de los libros informativos recomendados para este periodo, en el que se motiva la competencia lectoescritora.
  • De 9 a 11 años: a esta edad comienzan a demandar más historias realistas, aunque sin olvidar las aventuras y la fantasía. Además, les interesan historias con las que puedan sentirse identificados, como los libros de pandillas y los diarios. Asimismo, la temática de deportes, ciencias, historia, biología, mitología…, cómics, juegos y humor, cuentos clásicos y fantásticos. Se mantienen las ilustraciones en muchos casos, pero menos que en etapas anteriores. El lenguaje es dinámico y cada vez más rico, aunque sin frases demasiado largas. Se recomiendan lecturas que refuercen valores e ideales.
  • De 12 años en adelante: los lectores a esta edad empiezan a desarrollar su conciencia social y se inclinan hacia sus primeras novelas, biografías y diarios que traten temas realistas y de actualidad, problemas típicos de su edad y del mundo circundante, de los que no suele hablar en casa en muchas ocasiones, como el amor, el sexo, la delincuencia, la marginalidad, las drogas y otros. No obstante, el adolescente, mientras busca reafirmar su personalidad y encontrar respuestas, también disfruta de las aventuras llenas de intriga y acción, del romance, del terror… Toma conciencia de la existencia de diferentes géneros literarios y narrativos, así como de los clásicos de la literatura, con los que entra en contacto y marcará su gusto futuro. Junto a la novela juvenil, donde destacan las sagas y colecciones, la poesía, la novela gráfica y el cómic, los libros de arte, historia, ciencias y viajes, suelen ser igualmente demandados.

Más información en Pautas para escoger las lecturas de nuestros hijos.

Dónde buscar información

Si tienes dudas sobre dónde localizar títulos especializados, literarios, científicos, clásicos, novedades o de cualquier otro tipo como referencia, te proponemos la consulta de los siguientes recursos en línea:

Fuentes:

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