¿Preparados para el nuevo curso?

06 de septiembre de 2016
1
¿Preparados para el nuevo curso?

Gema Sancho es Máster en Psicología del Coaching por la UNED, Coach PCC Certificada por ICF (International Coach Federation), licenciada en Ciencias Económicas y Empresariales, y MBA por el Instituto de Empresa.

En unos días las aulas volverán a llenarse de risas, de alborotos, de mochilas cargadas y de libros abiertos. Los ordenadores y las pizarras digitales volverán a encenderse y los profes se encargarán, como cada año, de poner orden y armonía a toda esa maraña y ajetreo.

Comienza un nuevo curso y los coles ya están preparándose para el pistoletazo de salida.

Cada verano se realizan muchos cambios en los centros educativos. No sólo se hacen reformas en las instalaciones o se compran materiales nuevos, el equipo docente también cambia: unos profes se jubilan, otros cambian de centro, hay nuevas incorporaciones, algunos cambian de curso, otros pasan a coordinar algún área, y la gran mayoría recibirán a nuevos alumnos en sus aulas. También hay cambios en el personal no docente y, a veces, incluso en la dirección del centro.

¿Cómo afectan todos estos cambios a los docentes? ¿Están preparados para ellos?

En cualquier equipo los cambios provocan la necesidad de hacer reajustes, adaptaciones. Al inicio de curso, los equipos docentes que han sufrido estos cambios pasan inevitablemente por una fase de incertidumbre, de estrés. Es una fase de escasa productividad, ya que cada uno de los miembros del equipo está pendiente de cubrir sus propias necesidades de pertenencia, de hacerse, por primera vez o de nuevo, su propio “hueco” en el equipo.

Es ahora cuando el liderazgo juega un papel fundamental. Es el momento de asignar tareas, de definir los roles de cada uno, de dar normas claras evitando posibles malos entendidos y de explicar las reglas de funcionamiento interno. Las habilidades de comunicación y escucha resultan imprescindibles, así como potenciar entre los miembros del equipo la empatía, la confianza y el respeto.

En estas situaciones, la ayuda de un coach externo puede resultar de gran valía. El coach puede contribuir a favorecer un mejor conocimiento de los miembros del equipo y a potenciar las habilidades necesarias para acelerar el engranaje del nuevo equipo.

Una de las maneras de hacerlo es a través de una jornada de coaching outdoor en la que participe el equipo docente. En estas jornadas los equipos realizan unas actividades o “juegos” diseñados especialmente para trabajar una serie de habilidades concretas como el liderazgo, la comunicación, la cohesión de equipos o la confianza. Y a través de sus preguntas, el coach provoca la reflexión en los participantes, de manera que todas las experiencias vividas durante la jornada, de manera lúdica, se trasladan a modo de aprendizajes a la realidad laboral del equipo docente.

En ocasiones, a partir de una de estas jornadas puede detectarse la necesidad de un trabajo más individualizado con alguno de los miembros del equipo a través de sesiones individuales de coaching.

Nos encontramos ante un nuevo curso escolar repleto de grandes retos y necesitamos al mejor equipo listo para enfrentarse a ellos. ¿Estamos preparados?

@GemaSancho

www.gemasancho.com

1 Comentarios

(SM no se hace responsable de los comentarios realizados por los usuarios).

Déjanos tu comentario

Rellena el siguiente formulario si quieres dejarnos tus comentarios. Es necesario rellenar todos los campos del formulario. Debes aceptar la política de privacidad antes de publicar. Todos los comentarios serán moderados y podrán ser eliminados si no cumplen las condiciones de publicación.

*:

*: