Aprendizaje cooperativo: colaborar en el aula

06 de octubre de 2016
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Aprendizaje cooperativo: colaborar en el aula

La gran mayoría sabe que la sociedad actual es exageradamente competitiva. Tan exageradamente, que roza lo absurdo y lo ridículo. Vivimos en un mundo en el que parte de la gente hace daño o pisa a los demás para conseguir lo que quiere y alcanzar sus metas. Aunque creamos que no, eso también pasa en los centros educativos. Hay alumnos que son increíblemente competitivos en el aula y pueden estar dispuestos a hacer muchas cosas con tal de obtener la mejor calificación.

Evidentemente, esa idea de competición, no se ha formado sola en la cabeza de dichos alumnos, sino que, en muchas ocasiones son presionados por los propios padres para ser los mejores en todo. También se puede llegar a dar el caso, de que los alumnos actúen de esa manera para demostrar a sus familias que se pueden sentir orgullosos de ellos. Una excesiva competitividad en las aulas pueden ocasionar multitud de conflictos entre los compañeros, por no hablar de las emociones y sentimientos negativos que algunos estudiantes se pueden formar.

El Aprendizaje Cooperativo, no es otra cosa que una estrategia que promueve la participación entre los alumnos. Favorece la socialización, las relaciones entre compañeros, los valores, y es una herramienta que puede ser muy útil para tolerar y gestionar la frustración, pues se puede buscar el apoyo y la ayuda del grupo si la actividad propuesta por el docente no ha salido como se esperaba.

Además de eso, como en el Aprendizaje por Proyectos, los alumnos son partícipes en todo momento de su propio aprendizaje y desarrollarán al máximo sus habilidades y capacidades sin dejar de formar parte de un grupo de compañeros. El Aprendizaje Cooperativo, deja a un lado la competitividad entre estudiantes y les incita a trabajar unidos para conseguir una buena realización de la actividad propuesta por el profesor.

¿Cómo se puede llevar a cabo en las aulas?

La función del docente en este caso, es la de ser guía, interactuar con los estudiantes en el proceso de aprendizaje y promover las relaciones y valores adecuados entre los miembros del grupo. ¿Qué se podría hacer para aplicar el Aprendizaje Cooperativo en las clases? ¡Aquí tenéis algunas ideas!

-Para empezar hay que proponer la actividad y los objetivos: no vale una actividad cualquiera, tiene que parecerles interesante a los estudiantes, tiene que motivarles a llegar hasta la meta. Tiene que ser una actividad en la que ellos sean partícipes, que sean conscientes de los conocimientos que están adquiriendo. Preferiblemente, una actividad que les ayude con el día a día, en la que tengan que investigar y comunicarse con los miembros del grupo. Para ello, el docente contará con la opinión de los alumnos: les preguntará lo que les apetece hacer, sobre qué les gustaría investigar, si hay alguna noticia que les haya llamado la atención especialmente… Por último, es importante que el profesor sea coherente y claro con los objetivos a alcanzar para evitar confusiones en el proceso.

Diversidad en los grupos: El profesor organizará los grupos, e intentará que dentro de ellos haya diferentes opiniones, diferentes visiones, diferentes formas de pensar, distintas formas de actuar…De esto modo, el aprendizaje será increíblemente significativo para los alumnos. Que haya diversidad, ayudará a los estudiantes a mantener la escucha activa, a respetar, a expresar sentimientos y emociones y a tolerar los pensamientos e ideales de los demás.

Entorno seguro: Es muy importante que cada miembro se encuentre a gusto con los demás compañeros. El docente, promoverá la comunicación y el respeto interactuando con ellos, siendo su apoyo y enseñándoles habilidades sociales concretas. Debe fomentar la seguridad y la confianza entre los miembros, que cada integrante pueda decir lo que piense en cada momento sin tener ningún tipo de miedo o tensión.

Flexibilidad y creatividad en el proceso: Al principio, el docente debería guiar el proceso y el aprendizaje, pero poco a poco, irá proporcionando más responsabilidades a los alumnos. Les dará libertad para que ellos mismos sean los que desarrollen sus pensamientos ideas, los que tomen las decisiones más adecuadas, los que se organicen, los que asuman los diferentes roles dentro del grupo…

Metodologías diferentes en un mismo aprendizaje: Con el Aprendizaje Cooperativo, se pueden proponer debates muy interesantes, trabajos de investigación en grupo, actividades para la resolución conflictos. Sobre todo para éstas últimas, este aprendizaje será muy útil. Será muy didáctico que el docente se invente un posible problema y que los alumnos sean los que lo tengan que resolver para llegar a la solución.

Interés del docente y resolución de dudas: Sería aconsejable que los profesores dejaran los diez minutos últimos de cada clase para que los estudiantes plantearan dudas, para que hablaran de los obstáculos que van teniendo y darse cuenta si el Aprendizaje Cooperativo se está dando realmente en el aula.

¿Cuál es el papel de las nuevas tecnologías? Las nuevas tecnologías pueden ayudar a que se de esa cooperación. Cuando se usan adecuadamente, favorecen la interacción, la comunicación, la investigación, la diversidad de ideas y la innovación. Así que, podrían ser muy útiles en el proceso de aprendizaje.

Para alcanzar las metas y obtener buenas calificaciones en exámenes y trabajos, no hace falta pisotear, hacer daño y humillar a los demás. No es necesario tratar mal a nadie.

Con la colaboración, el trabajo en equipo y el compañerismo se pueden llegar a conseguir los mismos buenos resultados académicos. Y además de las notas, los alumnos formarán parte de un grupo, desarrollarán habilidades sociales, aplicarán la inteligencia emocional al tener en cuenta, escuchar y tolerar las opiniones de cada uno de los miembros. Y sentirán una satisfacción personal increíble.

Eso, es lo que deberían enseñar todos los centros educativos sin excepción, que ayudándose entre todos pueden sacar lo mejor de uno mismo y hacer crecer las ganas de realizar adecuadamente la actividad. Y que ni mucho menos, por eso, se es más débil o se tendrán menos oportunidades. Los centros educativos, deberían formar personas humanas y sensibles, y que yo sepa, esas personas no se pisan las unas a las otras y no se hacen daño para conseguir los objetivos. Quien hace lo contrario, quien llega a humillar a los demás para alcanzar sus propios fines, queda muy lejos de ser humano. O por lo menos del concepto que tengo yo de humanidad.

Artículo escrito por Mel Elices Agudo

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