Estar aquí y ahora

27 de Abril de 2017
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Estar aquí y ahora

Almudena de Andrés es Máster en Intervención Psicológica por la Universidad de Valencia (ADEIT), diplomada en Hipnosis ericksoniana (ADEIT) y Focusing (Instituto Thus), y es especialista en Coaching avanzado por la Universidad de Alcalá de Henares. Posee estudios de PNL (Programación Neurolingüística) con metodología DBM, Inteligencia Emocional, Mindfulness; y es coautora del libro “Coaching a Escena”.

Si aprendiéramos tragarnos un mamut de una sentada es muy probable que acabáramos en el hospital, es mucho mejor hacerlo por partes: primero una cosa, después otra… Pues es lo mismo con las miles de cosas que tenemos que hacer a lo largo del día, hay que hacerlas de una en una. Pero la realidad es que la mayor parte del tiempo nuestra cabeza está ya adelantándose a lo que vendrá, de manera que nunca estamos viviendo al 100% lo que estamos haciendo y esto es fuente de un gran estrés.

De ahí la importancia de la atención plena (o el mindfulness). De estar centrados en lo que realmente estamos haciendo y no en el antes y el después. La realidad es que por mucho que queramos, si estamos en clase, no podemos estar haciendo la compra o preparando el “día de la paz” de la próxima semana; solo podemos estar aquí y ahora.

Pero nadie nos enseñó a entrenar nuestra mente para esto y gran parte del tiempo está “asalvajada” haciendo lo que ella quiere. Por suerte, esto tiene arreglo, y se puede entrenar.

Está comprobado científicamente, que dedicar un tiempo a la meditación cambia nuestras estructuras cerebrales, consiguiendo una mayor concentración a la hora de realizar las tareas, disminuye el estrés, además de mejorar el ánimo. Y esto no requiere de mucho tiempo, es más bien una actitud frente al día día.

Así que para tener un primer contacto con esto os voy a sugerir el siguiente ejercicio: buscad un lugar tranquilo, cerrar los ojos y concentraros en vuestra respiración, solo eso. Escuchad cómo suena el aire al salir por vuestra nariz, qué frecuencia tiene la respiración (rápida, lenta, superficial…). Y si en algún momento notáis que vuestra atención se dispersa, simplemente volved a concentrar vuestra atención en la respiración. Probad a hacerlo durante 10 minutos, y poco a poco id ampliando el tiempo e id viendo a lo largo del tiempo qué cambios notáis en vosotros mismos. Un buen momento para hacerlo puede ser a primera hora de la mañana, antes de comenzar las clases.

Y una vez hecha la prueba con vosotros mismos, os sugiero ampliar la experiencia a vuestros alumnos. Dedicad 5-10 minutos a primera hora de la mañana a este ejercicio, y anotad qué cambios ocurren.

Muchas veces cambios pequeñitos marcan la diferencia. Y aunque pueda parecer que esto os puede quitar tiempo de vuestras clases, el efecto que se puede lograr puede ser mucho más beneficioso.

También os sugiero que siempre que estéis haciendo algo os recordéis a vosotros mismos (y también a vuestros alumnos) eso de: “Mientras escribimos, escribimos. Mientras cantamos, cantamos. Mientras leemos, leemos”.

Y es que algo que nuestros abuelos hacían de manera natural a nosotros se nos ha olvidado. Pretendemos hacer todo a la vez, cuando el tiempo es el que es, y nosotros somos lo que somos. Y cuando estamos haciendo lo que tenemos que hacer, tomando conciencia de que este es el mejor sitio donde podemos estar, la vida toma otro color, y podemos empezar a disfrutar de la vida.

Página personal de Almudena de Andrés: www.almudenadeandres.es

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